SEGUNDO CONGRESO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DEL ACCESO VASCULAR PARA HEMODIÁLISIS (SEDAV)

MANIFIESTO MÉDICO POR LA MEJORA EN EL TRATAMIENTO DEL ENFERMO RENAL CRÓNICO

“LA VIDA EN TUS MANOS”. Por José Luis Bodelón

La enfermedad renal crónica, cuando llega a su estadio final, obliga a buscar un tratamiento que sustituya a los riñones fracasados. El mejor tratamiento es el trasplante renal. Por desgracia, sólo un 5% de pacientes con enfermedad renal terminal pueden beneficiarse del trasplante. En la mayoría de los casos, la hemodiálisis se convierte en el tratamiento que con mayor frecuencia sustituye a los riñones anulados.
La hemodiálisis, para su realización, necesita de un acceso vascular, El acceso vascular o fístula de diálisis, consiste en la creación, por parte del cirujano, de una unión entre una arteria y una vena del antebrazo o del brazo del paciente. Esta fístula se punciona con dos agujas que se conectan a la máquina de diálisis y reciclan la sangre del paciente. Podemos afirmar que la fístula de diálisis es la vida del paciente, y que sin la fístula o con una fístula en mal estado, la calidad de vida del paciente se resiente o, incluso, peligra.
Para que el cirujano pueda hacer una buena fístula de diálisis es preciso que se mantenga indemne el capital arterial y venoso del antebrazo y brazo del paciente. Esto significa que, en los pacientes con enfermedad renal crónica, y en aquellos con factores de riesgo, como la diabetes, el tabaquismo, la hipertensión, etc., no se deben realizar extracciones de sangre para las analíticas habituales en las venas de brazos y antebrazos, sino en las venas de las manos.
Aquí está, en brazos y antebrazos, el origen del problema fundamental para el tratamiento de hemodiálisis, pues muchos enfermos llegan con las venas de brazos y antebrazos deterioradas, lo que obliga a la implantación de una prótesis o un catéter con el consiguiente riesgo de infección y mortandad.
“La vida en tus manos” significa, pues, aplicar cada vez más el análisis de sangre en las venas de las manos, salvando del deterioro venas de brazos y antebrazos y permitiendo al paciente de diálisis una mejora fundamental en su tratamiento.
La enfermedad renal crónica es la epidemia del siglo XXI: Una de cada 1000 personas va a acabar con insuficiencia renal. Y no lo sabe. La población mundial con enfermedad renal crónica se va a duplicar en 10 años. Este es el hecho. Es, por lo tanto, muy importante que las autoridades sanitarias tomen conciencia de la gravedad del asunto e inviertan medios materiales y humanos en afrontar este reto sanitario.
Firmado: Dr. Marek Rawa, cirujano. Dr. Richard Shonfeld, radiólogo vascular. Dr. Luc Turmel, radiólogo vascular. Dr. Garcia Medina, radiólogo vascular. Dr. Xavier de Brito, radiólogo vascular. Dr. Pierre Bourquelot, cirujano, Dr. Juan Mª Pulido, radiólogo vascular, Dr. Pedro Aranda, cirujano cardiovascular, Dr. Nicolás Marigliano, nefrólogo, Dra. Lucia Martínez Carnovale, cirujana vascular, Dr. Antonio Madureira, radiólogo vascular.

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